Enoturismo en Chile

En Chile hay 18 valles vitinícolas, por lo que el enoturismo se posiciona como una oferta imperdible para los turistas, con una oferta diversa, sustentable, de calidad y representativa de cada territorio. Dentro de los valles que destacan encontramos el Valle del Huasco, en la Región de Atacama, que es el más meridional y uno de los más grandes del país, conocido por sus piscos y la producción de uno de los pocos vinos con denominación de origen en Chile. Así también el Valle de Elqui, famoso por su suelo como por su cielo, pertenece a la Región vitivinícola de Coquimbo, con cepas de Syrah, Pinot Noir, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Malbec y Pedro Ximenez. Por su parte el Valle de Casablanca es el más conocido por sus sobresalientes y pioneros blancos frescos y tintos de clima frío, mientras que el Valle de Malleco es uno de los más australes, inserto en el corazón de la Araucanía, con las cepas de blancos estrellas de la región como el Chardonnay y el Sauvignon Blanc. Las viñas que están abiertas al turismo ofrecen tours por sus bodegas y viñedos, degustación, restaurantes, alojamiento, trekking, senderismo, cabalgatas, realizar su propio vino, recorridos por edificios históricos, museos, paseo en carruaje, recorrido patrimonial, astroturismo, canopy, teleférico, demostración ecuestre, kayaking, paseo en helicóptero, entre otros servicios.