Aceite de Oliva

En Chile principalmente se cultiva el olivo en el Valle Central, pero luego las plantaciones se extendieron hasta el Valle de Limarí por el Norte y el Río Biobío por el Sur. Estos terrenos son dueños de diferentes microclimas que permiten la adaptación de diferentes variedades de olivos a lo largo y ancho del país. Estas condiciones climáticas y de suelo son muy similares a las de la cuenca del Mediterráneo, por lo que se convierte en un entorno favorable para su cultivo. Para obtener el aceite primero se cosechan las aceitunas, luego después de 12 horas se obtiene un producto de máxima calidad, con un aceite de oliva aromático y de calidad, que compite con los mejores del mundo, llegando a más de 35 mercados, entre ellos Brasil, Estados Unidos y China. Hoy el 90% de la producción cumple con los requerimientos para ser denominada “Extra Virgen” y el 10% restante “Virgen”, además Chile posee más de 24 mil hectáreas plantadas de olivos para la extracción del aceite, producción que aumenta año a año.